Autor: Darío Daniel Lugo
Hoy aprendí a flotar en el espacio sin fin,
a ser esto:
lo que se desvanece en plenitud.
En la oscuridad de las sombras
mapeo lo que la luz oculta.
Relojes de arena detenidos en el tiempo,
aros de sombra que callan verdades.
No puedo decirte que el camino será fácil.
No voy a decirte: «Mira, haz esto y lo entenderás».
Tampoco: «Léeme y serás feliz».
No hay respuestas fáciles.
No hay caminos sin espinas.
Solo esta grieta que nos nombra,
el peso de flotar sin suelo
y la certeza
de que a veces
desvanecerse
es la única forma de permanecer.