Solo basta mirar para sorprenderse, parece ser que son iguales, el mismo canto, la misma suerte.
Debe ser su color, bajo el mismo cielo y al mismo tiempo con la misma gente.
Es claro, su olor; ¿Qué tan variable sería, la misma pluma, los mismos ojos, la misma fuente?
Ella sabe quién es él, Él sabe quién es ella; por eso se aman, por eso vuelan y se encuentran siempre.