Una sonrisa franca abre todas las puertas,
es la luz que convida a compartir la mesa;
el humor es más dulce cuando nace del alma
y la noble crianza nos brinda su belleza.
Me apasiona la risa, la chispa picaresca,
las coplas del recuerdo que vuelven a florecer,
aquel humor sencillo que alegra los caminos
y le da a cada día motivos de crecer.
Se puede reír mucho manteniendo el respeto,
cuidar el aire limpio de lo que se comparte;
comprender con cariño la grieta en el camino
y cultivar la paz como la mejor arte.
Hay rincones del alma que se cuidan con gracia,
jardines donde habita la calma deseada;
el perdón nos libera de sombras y pesares
y le abre paso al día con la mente descansada.
Si llamarme \"distinta\" significa quererme,
elijo la finura de un trato delicado;
prefiero la tranquila dulzura de la sombra
y la verdad bonita de un tiempo no apurado.
Me quedo con el viento que corre entre los campos,
con la tierna mirada de quien sabe acompañar,
la lealtad sincera de mis fieles animalitos
y esta paz bien bonita que enseña a descansar.