Amorcito de mi vida,
vives en mi corazón,
eres mi única razón,
la mujer más consentida;
la llamarada encendida
que despertó mi pasión,
la locura, sinrazón
que yo adoro, sin medida;
eres íntima alegría,
clara fuente de ternura,
bella mujer ideal;
armoniosa melodía,
la obsesión y la locura,
esa atracción inmortal..