Había una vez
-dijo el poeta-
en una cantina cualquiera
un hombre desahuciado de amor;
sentado en la barra
cerveza en mano
a puño y letra
un deseo escribió:
\"Ojalá se curen las penas
de todo corazón
y que llegue
para ellos
de nuevo el amor\"
Aquella aspiración del borracho
se cumplió
y al día siguiente
en cada rincón del planeta
las cantinas
no dieron abasto...