I
La luz cruza la mesa.
Tus manos retiran la taza
con la lentitud de la cal en el muro,
con la paciencia del polvo en el cristal.
Cincuenta años
hemos sido este aire,
esta fricción que lima
hasta dejar la juntura al descubierto.
II
Me miras.
Tu boca no promete.
Tu mirada pesa:
conoce cada fisura de mi rostro.
Nos reconocemos
en lo que el tiempo no ha podido tirar.
III
La luz se retira del muro.
Quien cruce primero
dejará la pisada en el barro.
El otro espera.
A esa distancia,
la sombra y la piel
tardan poco en encontrarse
Antonio Portillo Spinola ©