No puedo contenerte, ni tampoco te dejaré escapar.
Seguiré el aroma de tus cabellos al viento y el fuego que dejas al caminar.
Seguiré tu cintura y tus caderas, seguiré tus piernas al andar. El trigo que siembras con los ojos y los suspiros que vuelan al respirar.
Seguiré tu cuello, tus labios y tu frente. El rojo atardecer que sangra en libertad. Las olas de tu playa y tu corriente y el vuelo sin alas de vivir y amar.
Seguiré tus sombras y tus huellas y por un beso... te daré mi libertad.