SIN RIESGO, NO HAY HISTORIA
Sin riesgo, no hay historia, y quizás esta sea la nuestra, esa que comienza con una mirada sincera y crece poco a poco entre palabras y silencios.
Quizás podamos ser ambos nuestra oportunidad real, dos almas que se encontraron sin buscarse, dos caminos distintos que un día decidieron cruzarse para descubrir que juntos todo tiene más sentido.
Tú eres para mí esa sonrisa que alegra mis días, la calma que llega cuando todo parece difícil, la razón por la que a veces me sorprendo soñando con momentos que todavía no vivimos.
Y yo quisiera ser para ti ese abrazo que siempre encuentras al volver, la compañía que no falla, la persona que te escuche incluso cuando no digas nada.
Porque hay personas que pasan por la vida, y hay otras que dejan huellas en el corazón; tú perteneces a esas que se quedan, a esas que transforman lo simple en algo inolvidable.
No sé qué nos depare el destino, pero sé que vale la pena intentarlo, porque las mejores historias nacen del valor de dar un paso cuando el corazón lo pide.
Tú eres para mí y yo soy para ti, o al menos eso deseo con toda sinceridad.
Y si existe una oportunidad para nosotros, quiero tomarla de tu mano y descubrirla juntos.
Porque sin riesgo no hay historia, pero contigo siento que cada riesgo vale la pena.
Y si algún día escribimos nuestra propia historia de amor, quiero que recuerdes que todo comenzó con una simple verdad:
Yo te elegí a ti, y volvería a elegirte una y mil veces más.