Daniel González

El Morado

El morado, un color único, especial, poco común, 

difícil de encontrar.
Un color caro, potente, que solo la realeza podía llevar.
Recalco, no es fuscia, ni es rosa, es único y por eso me fascina, me asombra.
 
 
 
El morado es en el jardín la lavanda,
las flores resaltantes, las que yo miraba
Las más especiales, las más soñadas
No solo por su color, sino por su alma.
 
 
 
Tú eres una de esas flores moradas, 
Una de ellas que me transmite un rayo de luz
justo hacia tus ojos, a tu dulce mirada,
Que sin ella no me guiaría, no sabría nada,
desaparecería, sin quedar ni rastro
de aquel ser dependiente en su cara asombrada
por ver amor, por ver que la amaban. 
 
 
 
No hay palabras suficientes para expresar mi sentimiento 
Que desde el día que te conocí yo demuestro
Ese color morado en mi interior
que me salvó la vida, que me devolvió pasión.
 
 
 
Una y otra vez lo repito: 
No es solo un color, es el morado
Ese sentimiento cuando me ofreces la mano
siempre que hay un problema, 
siempre me has ayudado.
 
 
 
Morado es cielo en un atardecer perfecto 
O el color de una flor en un florero
El morado no es nada pero lo es todo, 
depende de la perspectiva,
Pero desde la mía, te digo que es el que más me motiva,
Sean días malos o días buenos,
Siempre estás ahí, con los brazos abiertos
Esperando una sonrisa, solo una.
Vernos felices es lo que más te gusta
 
 
 
Encontrarme a tu vera sintiendo tu presencia
En cualquier momento, en cualquier lado
Esté contento o esté enfadado
Es la única cosa que hace que me entienda,
Que entienda mi ser, mi esencia,
Todo mi poder o mi existencia.
 
 
 
Gracias a ti, gracias al morado
Que si no fuera así, nunca hubiera estado
Ni contigo ni con nadie,
Gracias por haberme salvado
 
 
 
Nunca hubiera estado
Si no fuera por ti y por el morado.