Sheilo Sanz

LLUEVE TRISTEZA.

LLUEVE TRISTEZA.


Aquí llueve flébil extrañeza,
notada con sensible estupor.

Acercando un momento pensante,
al mismo ocaso silente.

¡ Tan próximo !   siempre ...
de este corazón suspirante.

¡ Que por tí...!    ¡ suplicando clama !

Otro momento obsequiado,
con sostenida calma ferviente.

Llueve en mi abstenido... pensamiento sidéreo.

Gotas gélidas,  condensando
una lágrima impoluta.

Vertida en largo suspiro.

Temiendo ese largo silencio.

Que respira entre las ramas,
¡ todavía adormecidas !

Llueve tristeza inesperada.

Entre esos vacio profundos,
que se quedan tan anclados.

En mi humilde y enervada 
humanidad sedienta.

De lo que aún se esconde,
en olvidada huella calcinada.

Donde no logro descifrar...
este acierto incompleto

De pasos que andan detrás.

De recuerdos que olvidaron...
¡ como regresar... !

Por sendero florecido.

Llueve confundido,
un distendido blanco cielo.

Con herido llanto negro,
desgarrando por dentro,

Todo el intenso dolor latente,
que me abruma el pensamiento.

Llueve la noche frustrado lamento,
que deshoja designio incompleto.

Durante cada desperdigada,
y rendida lobreguez.

Colgada de la distancia impropia,
que recorre el apresurado viento.

Cuando insiste en acallar,
con persistencia tenaz.

El tiempo que aquí se agota.,
en marchita oquedad.

¡ Porque,  no supo como quedarse !

Durante todas esas repletas horas,
de ausente  fulgor solariego.

Llueve la oscura duda,
congelando un resolutivo minuto.

Que hace incierta...
esta latente verdad.

Talvez,   buscando con prontitud,
esa extraviada sombra renuente.

En cada lugubre desierto, pulverizado de soledad.

Donde busco y no encuentro,
el dulce sosiego tan evidente.

De tú mirada...   ¡ acariciante !
que aqui en secreto,   ¡ deseo !

Para estrechar sin absurda prisa.

Un infinito momento tuyo...
contra mi anhelante alma.

Que te busca en lejanias...
¡ que no tienen distancia !

 

Autor....Consuelo Sanchez