Cuando la tormenta y la oscuridad se hagan presentes, y la niebla sea palpable a cada paso.
Cuando todo se vuelva más arduo e incierto, y la realidad deje de ser un camino cierto, para volverse cruel y desafiante.
Cuando el presente se vuelva rutina y te sientas como una nube incapaz de regar la tierra fértil.
Porque no existe victoria más honda que permanecer fiel al espíritu libre, sabiendo que sobrevivir ya es victoria.
Recuerda: si incluso en tierra fértil el camino nunca ha sido fácil...
la raíz también se abre paso entre la roca.