Sebas 1987

Calle bahamas

Una Royal Safari exhala de marginadores rotos,

luego de decapitar inútilmente mil esbozos de frivolidad

y un cuento de sal testigo.

​El té con coca se anima a respirar

en esta habitación de sombras improvisadas,

silenciosa, que ya no expone en las galerías

el hambre del ayer.

​Tu vestido cerca de la cama;

en él, la vanagloria de un poema,

el borde y el olor a abismo.

​¿Qué te acongoja, Bahamas?

¿La distancia segura?

¿Asumir que está colmada la tumba?

¿La renuncia a los dulces coscorrones del tiempo?

¿El aire ansioso que baja de la calle?

​Si tan solo pudiera llamarte fuego, o viento,

quizá mi soledad sería más sensata.

​Una Royal Safari exhala de marginadores rotos

luego de decapitar fantasías en una fiesta de bostezos.

Respira modesto en la habitación.

​¡Si tan solo pudiera dibujarte mil años!

¡O descubrir tu suerte en las excretas de los vinos!

¡O tirarte piedras a tu techo!

​¿Qué te acongoja?

Si tengo más derrotas que ganas de perderte.