Una voz

Un día más, un día menos.


Un día más, un día menos.

Toca porque toca.
Tocan las ganas de ti
pero más me tocan los anestésicos
toca vivir sin ella,
escribirle mientras el papel
se corroe de lágrimas.
Toca porque toca
morirse día a día,
tomarse una cerveza caliente
bajo un calor infernal de mediodía.
Toca trabajar por menos,
si no te toca estar desempleado,
tocan las teclas los pianistas
y la tapadera cae quebrándole los dedos.
Toca asustarse de tanta pena,
tocan las esquinas donde mujeres
que todos usan y nadie las quiere;
nos toca la vida, nos toca la cólera
reprimida en el estómago
que se ulcera.