Oropel
El oro es oropel,
me entregaste tu amor,
como si fuera oro,
pero, me di cuenta que era oropel,
y se oxidó tu corazón,
cuando el dolor llegó a mí,
pero, el calor se alejó de mí,
cuando sentí solo el álgido viento,
del hálito de tus labios,
sólo fuiste oropel,
y no oro como la luz del sol,
sólo fuiste oscuridad,
negritud y de muy poco valor,
cuando el dolor llegó a mí,
pero, el calor se alejó de mí,
cuando lograste llegar a mí,
pero, el oro y su brillo,
se alejó de mí,
y del candor de mis ojos,
cuando te miré y…,
sólo eras un oropel y muy viejo,
como la era sin primavera,
sí, como una rosa marchita…
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez
Seudónimo: EMYZAG