cartasparanadie

Carta #5 Todavía soy capaz de sentir

Piedra libre para mí...

Este es el asunto...

Otra vez...

Estoy acá...

Holis... ¿Te acordás que te dije que había desinstalado Tinder?

Bueno... sigue desinstalado, no te preocupes.

No creo que pueda salir algo de ahí, ya me di por vencida después de entender que los hombres no tienen la culpa de que mi vida no sea tan interesante, ni de que yo me ilusione con cualquier cosa porque, a veces, cualquier cosa parece mucho más emocionante que mi presente.

Pero antes de desinstalarlo conocí a alguien.

Justo cuando había perdido toda esperanza, justo cuando ya no quería saber nada más del amor.

Si tuviera que describirte a este chico, lo primero que te diría es que tiene unos ojazos y una sonrisa espectacular.

No es esa clase de hombre que nos llamaría la atención si nos lo cruzamos por la calle. De hecho, estoy casi segura de que, si lo hubiéramos escuchado hablar una vez, probablemente tampoco.

Pero la vida tiene esa costumbre de desordenar todas las teorías.

Es un amante empedernido de la lluvia, de las pizzas y de las sonrisas.. de hecho creo que colecciona más sonrisas que palabras sueltas capaces de convertirse en un poema.

¿Te acordás que tenía miedo de no poder volver a conectar con alguien?

Lo hice.

Conectamos de una manera increíble.

Hasta vemos las mismas horas espejo.

Hasta ahora me demostró responsabilidad afectiva, madurez emocional,me brindó seguridad y calmó mi ansiedad sin que yo se lo pidiera, simplemente porque lo necesitaba.

Me hace reír. Mucho. Casi todo el tiempo que hablamos.

Pero...

Tenemos un inconveniente...

Todavía no podemos vernos frente a frente.

Y creo que ese puede ser nuestro gran desafío: él tan metido en su vida, yo tan metida en la mía. Los dos intentando acomodar nuestros propios mundos, mientras buscamos un norte que, quién sabe, tal vez algún día compartimos.

Me gusta.

Y pasé por todos los estados posibles: ansiedad, inseguridad, intensidad, celos, mariposas cada vez que me manda una foto o un video...

No sé qué va a salir de todo esto.

Pero vos ya me conocés.

Yo relaciones casuales no quiero.

No quiero invertir tiempo, energía e ilusiones en alguien que no quiera construir un futuro conmigo.

Así que acá estoy.

Con miedo.

Con esperanza.

Con ganas.

Y con la incertidumbre de no saber si esta historia recién empieza o si solo vino a recordarme que todavía soy capaz de sentir.

Porqué si, estoy sintiendo de nuevo...

Si algo juega a favor, es que las cartas y las energías hablan de movimiento, me dicen que una vez que alguno de los dos dé el paso, todo puede empezar a fluir.

Que la conexión existe, que la posibilidad de construir algo estable también, que no hay grandes bloqueos ni heridas que nos impidan conocernos.

Solo falta una decisión.

Dar el paso.

Y descubrir si ese encuentro viene a construir una historia... o a enseñarnos otra forma de despedirnos.

Mientras tanto...

Voy a hacer algo que hace mucho no hacía.

Disfrutar el camino, sin intentar escribir el final antes de vivir el próximo capítulo.