Tormentos del querer aparecen en mi corazón,
Te perdí de un día para el otro
Casi sin razón.
Y a pesar que hoy te lloro,
con mi alma te lo imploro:
que me brindes tu paraguas
para que no veas cómo lloro.
Tormentos del querer, digo que hoy siento,
Y con estos sentimientos
hoy te pido perdón
por mi frenética obsesión
de borrar tus patéticos lamentos.
Hoy siento mis tormentos del querer
pero así como me siento,
hoy este tormento tan violento
te lleva con el viento.