¿Por qué hacerlo?
La carne lo grita,
y la energía que corre
de la tierra de mis plantas
a la luz de mi corona,
expone la idea...
dibuja el camino.
Son movimientos sutiles,
momentos sublimes,
reminiscencias amargas,
un mantra insufrible;
que taladra una pared
que había construido
con olvido y soledad.
El destino llama
El cielo vomita clavos
Desempolvo mis cotizas
Práctico mi sonrisa...
Volver...
una vez más
Una última vez
O para siempre...