MatiasEmmanuel

La Sombra del Final

Cuando la noche se nos viene encima, y la luna es un trapo sin color,

no hay un solo lucero que nos rinda ni una mano que apague este dolor.

Y aunque tiemble el suelo bajo el paso, y el abismo comience a despuntar,

ya no pido un milagro ni un abrazo, solo busco la forma de acabar.

 

No me mires así, quédate cerca,

que la sombra ya cubre la pared.

La certeza del fin es una puerta que termina con toda esta sed.

 

Si la calle se queda sin testigos,

si el bar cierra y el frío se hace ley,

ya no quedan promesas ni amigos,

ni corona que salve a este rey.

 

Que se apague la luz de la cornisa, que el silencio devore la ciudad;

yo prefiero esta tregua imprecisa a seguir arrastrando la verdad.

No me mires así, quédate cerca, aunque el mundo se parta por la mitad.

Esta noche la muerte es una tregua, la única dueña de mi voluntad.