Si a tus ojos buenos cubrirlos pudiera
de la luz flamante de la primavera…
Si los girasoles giraran más lento
podría seguirlos con el fino aliento
de tu voz callada, del susurro dulce
que viaja en los aires y le canta al viento…
Si a tus manos puras pudiera besarlas
como besa el ágil picaflor las blancas
rosas de aquel patio cubierto de estrellas
de noche. Y de día, repleto de hierba…
Si a esta distancia acortarla pudiera…
Si pudiera tantas… y otras no pudiera…
Ser omnipotente. Tan sólo quisiera…
Sólo unos instantes… sólo en primavera
para coronarte de besos los ojos,
para darle brillo a tu sol. Reposo
a tus ya cansados días del invierno.
¡Cómo yo quisiera brotarte los sueños!
Regarte ilusiones, abrir tus caminos.
Ser omnipotente para darte trinos
de tonos distintos y distintas voces,
distintos arrullos cada nueva noche.
Mojarte los labios de dulzura nueva,
de mieles tan dulces, que ya no quisiera
pensar un instante más en este sueño…
Yo sólo soñaba… yo sólo quisiera…
Tan sólo poder,
En la primavera…
Besarte en silencio…
¡Besarte quisiera!