Lincol

HUELLAS SIN NOMBRE

 

Por qué miradas ajenas
en un mismo camino;
acaso los árboles
eligen a quien dar sus sombras.

Si el viento no distingue
el nombre de quien pasa,
¿por qué el hombre levanta
fronteras con la mirada?

Caminante, no hay senda,
sino huellas que el olvido borra;
y toda frontera
no es más que un espejo
donde el miedo se mira y se duplica.


— LMML