Quisiera
explorar
la rutina diaria
en su esencia:
Vivir
en la ola
de un mar
maniaco-depresivo,
sin pausa.
Subir
a la aventura
de una cuerda floja
donde los medicamentos
no me salven.
Persistir
en los susurrantes
versos neuróticos
adictos a las metáforas.
Asumir riesgos
cada día del año
sin estruendos cotidianos
ni agua que aclare mi sangre.