Solo me queda
la hueca inmensidad de la noche.
y el polvillo intangible de luceros lejanos
Solo me queda volver.
De los pasos que se mueven
y transitan los tejidos con sonido
sofrenados por la ansiedad que no gozan
solo queda la voz de la voz dentro del cuerpo
y ese frio fuera del cuerpo… La noche…
Quizá un gato que frote su pelambre
con la piel de mi adulta soledad
y el tiempo que recoja sus alas
alargando las horas
de su propio rosario sin tiempo.
No hay quien recoja los despojos
ni el poquito de recuerdo de la carne.
Solo quedaste tú
cuando me fui
porque la noche se hizo una envoltura
al adueñarme de tu cielo
y habitar dentro de ti.
JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026