eduardo gonzales

Así es ella...

Fría, como la oscura soledad.
Fría, como un día de invierno.

Fría, como el amanecer de un día cubierto de nieve.
Fría, como una noche de lluvia.

Fría, como las manos que tocan mi ser en un día helado.
Fría, como cuando mis dedos tocan el rocío.
Fría, como cuando el viento corre por mis mejillas.

Fría, como cuando tus pies pisan el suelo helado.
Fría, como el hielo que llevas a tus labios y estremece todo tu cuerpo.


Fría, como el frío que siente el pichón cuando quiere acurrucarse con su madre y no puede.
Fría, como el viento que no puedes cambiar, que sopla sobre el fuego queriéndolo apagar.
Así es ella...
Y eso no lo puedes cambiar...