La Metempsychosis es
La emulación que padece
Un espíritu imitado
Por un envase hueco
Que se moldea
A la figura que conoce
Y por obsesión la recrea
Cada vez que parpadea.
Toda edición limitada
Por seres sin alma
Por la nada del cosmos
Será replicada, será absorbida
Para que el vacío
Pueda así estimularse.
Mas no puede un vaso roto
Contener el caudal de un río,
La usina creativa del infinito
No cabe en un charco.
La Metempsychosis es
Solo una gota de agua,
El cielo reflejando.
Hay que beber
De la fuente de Numen
Y no de otros recipientes
Cual ente del lumpen.
La Metempsychosis es
Un cleptómano de ideas,
Un vampiro sediento de obras,
Una sanguijuela que succiona plasmas,
Una maleza en el jardín del Eden,
Una falla en el diseño de la naturaleza.
Es solo un collage de vidas ajenas,
Un ladrón presumiendo joyas hurtadas,
Una alquimia mal lograda,
De la mente; el Ello, la bajeza
Aluciando ser realeza y su corona
Conformada por huesos de tumbas
Que raya y raya intentando borrar
El nombre de los autores que roba,
La etiqueta que dice Made In China,
Para ponerle su sello a alguna criatura
Deformada, una andrajosa ficción marina.
Alguna apócrifa reversión,
Una sombra sin rostro,
Un rostro sin nombre,
La nada hecha hombre.
De la inteligencia, un insulto.
De todo Dios, la decepción.
La Metempsychosis es
La envidia del vacío hacia la creación.
Solo una gota, reflejando el cielo.
Solo una baldosa floja, besando el suelo.
El hambre y el desvelo,
Suspiros sin un anhelo,
Imágenes sin trascendencia,
Desprovistas de sentido,
Relatos distorsionados,
Triunfos robados,
Por aquello que no ha vivido,
Ni pensado, ni sufrido, ni aprendido,
Ni soñado, ni presentido, ni creado.
La Metempsychosis es
Un espejo invertido,
Que jamás apunta
Contra si mismo.
Es el antagonista
Del Nosce Te Ipsum,
Es una antítesis
Sin tesis primaria,
Es un Kintsugi
Adherido con pus,
Es un abismo con antifaz,
Es una obra impropia,
Es un guión prestado,
Es un telón apolillado
Como su falaz ideología,
Es solo un eterno disfraz.
Es una cáscara sarcástica
De naranja pelada,
Capa tras capa, solo capas hay,
En la opacidad su carencia se halla
Y entre las tinieblas se escapa.
Las personas sombra
Alucinan que crecen
Solo cuando lo luminoso
Se les distancia.
Como orugas ancladas
Eternamente en la fase
De crisálidas, sin jamás
Evolucionar en mariposas.
La Metempsychosis es
Una amalgama entre
Cobardía e insensatez,
Una plastilina conformada
De maldad y estupidez.
Es una cara sin rasgo en su faz,
Es una mano sin huella dactilar,
Es un cuerpo sin ninguna identidad.
Es un artista con fotocopiadora,
Una máquina de réplica falsificadora,
Es un psychocurious
Con lupa a toda hora.
Es un misántropo espurio
Rogando el afecto que no causa
Y cuando no lo obtiene
Finge que le desinteresa,
Mientras sigue amenazando con infiernos
A quien a ésta amorfa cosa la rechaza,
Tiñiendo la falta crónica de amor
Con sangre de vileza.
Al menos así, provocando dolor,
Clavando alfileres en los pechos,
Es la única forma que tienen
De llegar a un corazón.
Coleccionan insectoides muertos
Porque incluso los seres más ignorados
De la cárcel decorada que es el planeta
Estando vivos se les escapan
Hasta lo que se arrastra, cava y repta
Tiene en su pulsación una meta más alta.
Los adoquines son testigos,
De tanto arrastrarse los esbirros
Sus rodillas en ellos hicieron nidos.
Ante la falta de abrazos y besos
Esos falsos huraños
Con cartulina de solitarios
Llenaron alcantarillas con sus llantos
Sus diluvios negrestinos.
Las máscaras de papel crepé
No resisten tempestades de realidades
Cuando se les revela
Que todo lo que desean
No les pertenece,
Y todo lo que ansían
Solo es utopía,
Cuando los desvisten
De los trapos de supremacía
Solo quedan oquedades.
Como una Tabula Rasa
Oyendo palabras y trazando su inverso,
Se visten de retazos haraposos
Sorbiendo de la vida, sus despojos,
Yacen en un pozo esperando
La invención de la materia
Para ser zapato de esos pies,
Gusano en la manzana,
Escritura grabada en efímera arena,
Soñando eternizarse en infinito hielo,
Chicle adherido a las alas de colibríes
Para sentir aquel falso vuelo,
Hasta que la verdad cuenta hasta diez
Y despierta de la hipnosis del revés.
Como un tejido de macramé;
Despierta demacrada.
Como es tan solo carne;
Despierta molida.
Si tuviera alma sería
Un producto de góndola
Para siempre agotada.
Los dedos oníricos
Se chasquean otra vez,
La Metempsychosis es
Todo lo que no fue, será, ni és.
Pero lo intentan,
Los entes de existencia carente
Lo intentan desesperadamente.
Protegen lo que los extermina,
Y exterminan aquello que los protege,
Aniquilan al salvador
Para hallar su salvación,
Matan al ave y guardan su canto,
La rebobinan en una eterna canción,
Decapitan al poeta
Y atesoran su escrito,
Su filosofía es la suplantación.
Envenenan la semilla
Y aman el árbol,
Esa es, en su naturaleza, la participación.
La Metempsychosis es
La falta total de inspiración,
La lapidación de la creatividad,
Y el sepulcro de la originalidad.
Existen ataúdes que respiran,
Plastilinas que observan,
Que se moldean
A la figura que conocen
Y por obsesión la recrean
Cada vez que parpadean.
La Metempsychosis es
Una falla en la mutación,
Es lo que queda
Deambulando en el universo
Cuando se tacha la perfección.
Julieta Iallorenzi
10/05/2024