A veces en el día soleado,
a veces cuando estoy mareado,
te pienso y me imagino qué pasaría
si estuvieses a mi lado.
Te pienso y recuerdo nuestra bella monotonía,
aquella que aparecía cada que el sol salía.
A veces pienso que lo nuestro no fue sincero,
como esperar una guía de un falso lucero.
A veces pienso y recuerdo el porqué no seguimos,
si tantas cosas vivimos y en ninguna nos divertimos.
Creía estar al mando del pincel
cuando yo era solamente el lienzo
A veces pienso... y a veces, existo.