Solo te dije quiero que llegues en
el ocaso a casa ,pero quiero que te
quedes hasta que nazca el sol ,porque
tú estás como yo, con nadie que te
controle la vida .
Dímelo sin rodeos ,y ella se reía ,no
me dijo nada, ni siquiera que la esperara.
La esperé hasta la ocho de la noche,
fue en vano la espera y me quedé
dormido hasta el amanecer , comí
un bocado y me fui a la playa feliz ,
mejor solo que esperar.
Ella se disculpó porque nos
encontramos otra vez pero en su conciencia quería
esa invitación y yo de lejitos estoy feliz .
Días que veo pasar la luna y me llega
la inspiración.