Como extraño tu dulce gemido
en mi oído y hasta mi corazón
sentía esa alegría.
Hoy que no te tengo en mi regazo
siento esa melancolía de no tener
tu dulzura en un susurreo ,que aún
me amas todavía. Que pena tengo,
ven que quiero tener un poco de
alegría en este corazón que
te ama reina mía.