yo no controlo el futuro,
ni el viento que sopla.
No puedo prometer algo eterno,
ni que el sol siempre brillará,
pero puedo ofrecerte un instante,
donde el tiempo se detiene en un beso.
Aunque mi deseo es morir junto a ti,
en un abrazo que no tenga fin,
sé que la vida es un susurro,
y el mañana, un misterio.
Vivamos el hoy con pasión,
como si fuera el último día,
porque en cada momento que compartimos,
se forja nuestra historia.
No busquemos certezas en el vacío,
ni promesas que tal vez el tiempo rompa,
haré lo que esté a mi alcance
porque las cosas funcionen,
pero no puedo prometer que no haya un final.
Quisiera construir una historia sin fin,
pero el tiempo no está en mis manos,
solo puedo amarte con intensidad en el ahora,
y soñar que la llama de nuestro amor nunca se apague.