Hoy cumplo 19 años.
En cada fecha, en cada noche, me desconozco más.
Ya no soy la niña de mamá, ni la consentida de papá.
Sin darme cuenta me convertí en un nombre, un apellido.
No ansío apagar las velas.
Es mi cuerpo quien me abandona
cuando solo quiero incendiarlo todo.
Hoy cumplo 19 años,
siento que tengo 12,
sin poder hacer nada,
me devoran y me vomitan
mientras todo arde.
Soy una mancha carbonizada,
y aun así quiero volver a renacer.