En cada gota de sangre
en cada trozo de piel
en el alma, en la carne
en la vida.. solo sé
que si lucho es por mi fe
con ella soy imparable.
A veces tropiezo y caigo
otras veces, lloro y pido
a veces vivo en olvido
a veces, no tengo a nadie,
pero avanzo en mi camino
con la fe que llevo dentro.
Extasiado y dolorido
me obliga a levantarme
olvidando que tropiezo,
y en tus manos encomiendo
mi alma, todo mi cuerpo
porque en ella se apoyarme.
A veces creo quedarme
apartado, pero sé
que apoyándome en mi fe
mis males no son bastantes,
y vuelvo a andar mi camino
aún que avanzando, me arrastre.
En cada gota de sangre
en cada aliento, a cada suspiro
llevo la fe de estandarte
que me obliga a levantarme
si las fuerzas, se han vencido
con ella sigo adelante.
Y por ti, mi fe soporta
tantos golpes y alaridos
solo por ti sigo vivo
cuando todo desvanece,
cuando creo que perece
renace, dando sentido.
Siento tu mano en mi pecho
suave voz, siento en mi oído
brisa fresca y un silbido
que baja del mismo cielo,
es mi fe que tanto siento
esa ayuda, que he pedido.
A veces bien por amor
otras veces egoísmo
tropiezo y caigo en el mismo
agujero del dolor,
y es mi fe quien me levanta
soportando tales hilos.
La fuerza que ya no estaba
la mirada, que se ha ido
el perder tantas batallas
el sentirme tan vencido
con ella, todo es nada
todo queda en simple alivio.
Y rezando doy las gracias
por la fe que he conocido
y me bastan las plegarias
por saber que estás conmigo,
a cada paso del camino
al caerme.. me levantas.