En el día te busco, entre suspiros y fastidios me desespero.
Cada hora me tortura y cada persona que me rodea me aterra.
Siento que estoy al lado de monstruos, no puedo verlos a la cara,
El miedo me domina y yo no hago nada.
En la noche me siento en paz,
Te escucho más cerca, aunque
Se que no me hablas.
Intento hablarle al espejo,
Así no caigo en la locura
A pesar de no ver a nadie.
En la madrugada siento que mi vida se acaba,
Lamento seguir esperando.
Percibo tu voz, salgo a verte
Y se desvanece.
Otra vez, ahí está la luna.
siento que me observa,
Las ventiscas son sus susurros,
Y lo oscuro es su vestido.
¿ Acaso Comprendo lo que me dice?
Ya no tengo mas deseos
Ni preguntas.
Mi alma ya le pertenece.
Cada día estoy más pálido,
¿Que es una persona?
¿Cómo luce?
Solo recuerdo sabores.
Y sigues ahí, quieta
¿Me esperas?
¿Que más tengo que pedir para
Estar a tu lado?,
Ya te he ofrecido todo.
Deja de mirarme así,
Aún quiero creer que soy humano.
Mi ventana se vuelve más densa.
No tienes ni piedad ni consuelo,
Sigues devorando los restos de lo que era.
Ya no distingo mi piel,
Mi aliento se vuelve como tus susurros. tu atención fue una desgracia
Y ignorarte es una condena.
Y así la mañana llegará, nos quemaremos y
Huire entre los mounstros,
Para volver a caer en tu vestido oscuro
Y satisfacer tu insaciable gula.