Alex Pantoja 23

Tiembla la bala

Cuando aún no se le concedió

la conciencia al hombre,

le dieron a elegir:

la paz o la felicidad,

el amor o la libertad.

Paradójicamente,

eligió la libertad.

Ahora se siente

como una gran

bolsa de papas vacía

dentro de su cabeza,

después de que lo perdió todo:

libertad, felicidad, paz, amor

y sueños.

«Debí elegir el amor»,

es quizás lo que se dicen

algunos en

estos momentos...

Pero ya no hay tiempo

para la ira,

para el hablar,

para orar,

para buscar en la memoria,

para errar en su espera

del pequeño frenesí

que, según le han dicho, le

va a dar la vida...

Solo nace y exhala,

debilísimo.

Y en su pequeño rinconcito

cae una lágrima al suelo,

y en su sangre hundida,

desde entonces tiembla la bala..