Espantapájaros

El viento es mi destino

Quiero atrapar el viento,

deseo que sea mío,

perpetuarme en su rastro,

ser eco en su silbido.

 

Ansío su libertad,

su huella procaz

del camino,

su rastro polvoriento,

tormento y remolino.

 

Detenerme en su tiempo,

menguar su prisa,

ser su procesión

de pañuelos liberados.

 

Revocar sus fueros,

sancionar su impunidad,

y, una vez en prisión,

ser justicia y muro.

 

Quiero someterlo,

y me someto a la duda:

¿yo soy el viento?

¿o el viento es mi destino?