Lourdes Aguilar

ENTRE SORBO Y SORBO

Despertamos y al preparar un café

Empezamos la programación diaria

Entre sorbo y sorbo tranquilo

Vemos a través de la pantalla

Un suceso en un país muy remoto

Tan remoto que el sonido no llega

De los misiles que estallan

ni de los edificios al colapsar

no se oyen los gritos ni los llantos

el polvo no nos raspa al respirar

como eso no interrumpe nuestra rutina

seguimos aún con la taza en los labios

 

Y es que tanto hemos visto la escena

en la comodidad de una butaca

que la ficción nulificó la crueldad

sorbiéndola entre golosina y refrescos

con el consiguiente anuncio de lentes

olvidamos enseguida que no fue ficción

lo acontecido en aquélla remota región

donde los escombros sepultan

alguien que también como yo

estaba preparando un café