tuñy Barcala

ROJO, NARANJA Y VERDE.

Fotografía generada por IA

En la República Independiente del Despacho giratorio por cuadrículas de los hermanos Marx, los políticos decidieron que los semáforos votaran las leyes; y, que, las farolas fuesen ministras de Iluminación ¡Estrategia!
 
Cada martes inauguraban la misma rotonda,
con una cinta de “mil colores”
distinta cada vez para mejorar  las estadísticas de inauguraciones. 
 
Prometieron construir un puente entre dos montañas que ya estaban unidas, crear un Ministerio del Silencio con ruedas de prensa de seis horas y nombrar asesor principal a un cactus por su capacidad para pinchar a cualquier periodista del debate . 
 
Al final de cada sesión parlamentaria todos aplaudían al reloj, por haber conseguido que el tiempo pasara sin que nadie hubiera respondido a una sola pregunta. 
 
Y, para celebrar la transparencia, aprobaron que todos los cristales de los edificios oficiales fueran de ladrillos
 
¡Arduo trabajo, este de no hacer nada, siendo político!
 
Y, que en las próximas elecciones, vote todo el mundo sin papeleta;
basta con decírmelo por Whassap y yo informo a las sillas electorales vacías
porque todos quieren ser vocales.
 
Tuñy 
( reservado derechos de autor)