El vino para nosotros
las miradas para ellos
El edén ya lo teníamos
en nuestras mentes
y se hizo realidad.
La noche fue nuestra
ellos solo miraban
el amanecer apareció
sin darnos cuenta
y la vida seguía
sin darnos cuenta
alrededor,
miradas de envidia
y no nos dimos cuenta.
y nos despedimos
sin decirnos adiós
y nos despedimos
sin saber que nos
despedíamos.