RACUMIMA

AGONÍA

 

Mis labios rompo de tanto gritar tu nombre,

mis ojos lloran por ausencia,

todo mi ser se estremece

por no tener tu presencia

 

rompo mis labios gritando tu nombre,

mis manos lloran por no tocarte,

mi alma se castiga por no tenerte. 

¿Ya no soy yo… dónde estoy?

 

Mis labios rompo de tanto gritar tu nombre,

no me pertenezco,

robaste mi ser, despojaste mi alma,

te buscan mis ojos y no estás;

tu silencio duele más que tu partida.

 

Rompo mis labios gritando tu nombre,

no quiero, no puedo escapar de ti.

¿Ya no soy yo… dónde estoy?

 

Mis labios rompo de tanto gritar tu nombre,

Y solo el eco me responde:

No esta, no vuelve…

Sin ti, yo tampoco estoy

 

 

© Miguel Alfonso Curioca Vega, 2026, Entre líneas y tinteros, Todos los derechos reservados