Y empiezas de pronto a caminar
Cómo por una cuerda floja
Cómo por campo minado
Cómo Pedro, sobre las olas
Y te das cuenta que andas sólo
La angustia se apodera
La espera se hace eterna
La fe se quiebra
Y entonces es necesario levantar la cabeza
Alzar el ruego, pedir por fuerza
Afincar tus pasos en firme tierra
Adorar al Dios vivo, buscar tu esencia
Y estarás de nuevo a salvo
Dando esperanzas, siendo cual gacela
Disfrutando del tiempo, de las cosas buenas
Duende en este mundo hasta la gloria eterna.
Yamila Perez
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