Madre mía, en tu día especial celebramos el regalo de tu vida,
esa luz constante que guía mis pasos y sana cualquier herida.
Tu belleza no solo reside en tu mirada tierna y tu calidez,
sino en la gracia infinita con la que abrazas cada etapa con sensatez
Ese amor incondicional que nos brindas sin pedir nada a cambio,
es la fuerza más pura que ha sostenido nuestro mundo en cada cambio.
Conozco en silencio cada sacrificio y cada desvelo sin reclamo,
entregando tu propia vida por vernos crecer con lo que más amo.
Hoy la vida te devuelve un poquito de todo lo que has sembrado:
risas, abrazos sinceros y el cariño de quien siempre está a tu lado.
Que este nuevo año te llene de paz, alegría y salud infinita,
¡feliz cumpleaños, mamá, la flor más hermosa y bonita!