Tomi R

De la sombra a la esperanza

Mi mirada, al subir al cielo, implora

una piedad y un consuelo que  no halla

y solo ve como horrendos dibujos

las nubes forman, que mi vista apartan.

Mano negra, con dedos afilados,

que a buscarme vienes con frías garras;

llévame donde el corazon no sienta

y a donde en mi alma habite la nada.

Mas la nube negra clara se torna,

y el dedo afilado, paloma blanca, 

que, volando, busca nuevos caminos.

y abre así, la puerta a la esperanza.