Franjablanca

No se me ocurre un título 🤓

Me sobra lo que me falta,

me falta lo que me sobra.

El destino ya me cobra

la recompensa más alta

por salvarme del secuestro

en el punto más siniestro

del camino en la zozobra.

 

Deseo pedir perdón

por desear lo que veo,

pero es tan grande el deseo,

que no desea represión

este voraz hormigueo

deseoso de pasión.

 

Me quisieron una vez,

pero dejó de quererme

debido a mi timidez

cuando me pongo a escribir

con esta manera inerme

de nunca verla sufrir.

Era el amor de mi vida

y me olvidó este otoño

porque siempre se me olvida

la virgulilla del cono.

 

Con mi barba de pereza,

¿qué mujer querrá besarme?

La espuma de la cerveza

no sirve para afeitarme;

en cambio, la de las olas,

me da una paz infinita

y con su numen me incita

a esta letra que se inmola

con cicuta en la sagita.

 

Aunque en otros labios bebo

el buqué de sus licores,

los besos son un placebo

que no cura el mal de amores.

Poner mi rumbo ya debo

al Mar de los Perdedores.

 

Siempre queda alguna duda.

Ven, que hay sitio para dos.

Siempre hay quien te saluda.

Y, siempre, un último adiós.

 

(Para mi tocayo el Guiness) 😉