Jozz

Carta a una flor

A ti, flor dorada,

que intenta seguir firme

incluso cuando cae la nevada.

A ti,

que no te dobla el sol abrazador de una sequía,

ni te ahogas en medio de una tormenta.

A veces la mínima ventisca se siente como huracán,

y otras solo basta una pequeña chispa para que estalle el volcán.

 

Si el fuego quema de más,

y sientes que el viento te deshoja,

solo cierra tus pétalos

y abrázate por ese momento.

 

La tormenta pasará,

y en ese abrazo tus raíces crecerán.

 

El invierno no es eterno,

solo es puente a otros tiempos.

Y cuando la primavera llegue,

tu flor dorada

nuevamente te abrirás.