Se sumerge en el sentimiento
para atravesarlo, tocarlo,
analizarlo y verlo.
Se sienta en el abismo,
se traga las cenizas,
absorbe el calor del fuego.
Para devolver el dolor
transformado en platino
o en un metal fino
que no tiene ciencia.
Mas en su experiencia
busca transformar la sombra,
eso que no se nombra,
en algo que asemeja fuerza.