La moda del temor
Camarón con amnesia.
Noche aprincesada, y del otro lado de los mantos los escribanos la llamaban: vacíos farsantes.
Noche fungible, de crepitud en ración.
Bufón mudo y mil.
Tirano con pavor… burgués.
Reino de los mil olvidos al costado del futuro, y allí, haciendo reparo, el viento.
Suceso en la ingeniería del tiempo.
El corazón ruge y una artesa levanta una calavera de hoshin; los amantes se emborrachan con reflujo, bailaban ebrios hasta que el amanecer les devolvía la estúpida sobriedad.
Melado muerto.
Y modos de temer.
Moda vertiginosa de la vidriera del culo.
De quitar y ofrecer, devoradores de luz te mezquinan en tu propio corazón.
—Ya no tengo fuerzas —me lamenté en la calle.