SONETO - EL HOMBRE DE LA ROSA
A Don Críspulo, poeta de 88 años
Ochenta y ocho abriles lleva el viento
grabados en la frente de este vate,
mas su alma joven nunca se abate
y sigue haciendo versos aliento.
De Torrelavega, entre bruma y puerto,
nace su voz que al corazón combate.
No empuña lanza, no. Lo que él desate
es una rosa: su mejor argumento.
El hombre de la rosa, así se nombra,
porque con pétalos vence a la sombra
y a los gigantes cura con ternura.
Gran señor de la pluma y la mesura,
que enseñas que el poeta, aunque haya canas,
muere joven... si siembra primaveras.