Me gusta mirar al cielo y pensar que tu también lo miras y sentir tu presencia.
Me gusta cerrar mis ojos y conectarme contigo a través de la distancia.
Me gusta cerrar mis ojos y soñarte todas las horas restantes.
Me gusta imaginar que me miras con tus ojos tan oscuros y penetrantes.
Me gusta pensar en ti y que cuando lo haga una brisa me roce las mejillas, es como una señal que tal vez, tu estás pensando en mí.