Mª Pilar Luna Calvo

AQUELLO QUE APREHENDÍ

Me dijo ayer un hombre

que no hay mayor negrura

que alejarse del pueblo de uno

y besar el suelo

cuando ya no huele a heno;

pero que no hay mayor insensatez

que dejarse llevar por nostalgia,

llorarle a la tierra amada

y arrodillarse sobre paja y cardos.

Me advirtió también

de estepicursores en páramo,

como nubes en el suelo:

\"No te vayas a fijar en ellas,

son plantas de rodeo y fondo,

son decoración de un túnel muerto,

lo más malencarado del yermo...

¡pero lo más vivo del desierto!\"

Me hablo él

del horror que es perder un mochuelo,

que un día cese el ulular

y solo se oiga a la muerte,

porque la muerte vive,

así como la vida muere.

\"Un mochuelo como aquel

había de saber que yo le escuchaba

cuando me hablaba de él\"

Aquel hombre me avisó

de que, quiera o no,

lloraré lo que no debo,

como al pueblo abandonado,

estaré donde no pueda,

como norias esteparias en el campo,

y me aterrorizarán muertes

que aún presentes me llamen;

pero que desde luego

veré al mochuelo

en los ojos del porvenir.

 

                                       MENCÍA GÓMEZ LUNA