LOURDES TARRATS

SOMOS LO QUE EL FUEGO AMA

AQUÍ

Aquí,

donde respira tu nombre

en cada segundo,

en cada minuto,

en cada hora.

Aquí,

donde el deseo

aprendió a pronunciarse

sin la torpeza de las palabras,

y los cuerpos,

biblioteca sin catálogo,

donde ninguna página

sabe lo que revelará la siguiente.

La piel,

vestida de una fiebre secreta,

abandona lentamente

todo aquello que la defendía.

Cada gesto

abre una página desconocida,

una escritura sin traducción,

donde el cuerpo aprende

lo que la razón desconoce.

Y el deseo,

sin terminar de comprenderse,

sigue leyendo.

Aquí,

donde el silencio

se quiebra entre los labios

y la respiración

es la única certeza.

Aquí,

donde el cuerpo deja de ser límite

y se convierte en presencia.

Así es este amor:

una lenta conspiración de la carne,

un misterio que no busca resolverse,

sino permanecer abierto.

No una respuesta,

sino la página

que todavía

ninguno de los dos

ha terminado de leer.

EPÍLOGO

Todo amor verdadero deja una página en blanco.

No por silencio,

sino porque su historia sigue avanzando

a través del tiempo,

y cada palabra que pronuncias

me enciende, respira,

y reclama su lugar en mi vida.


L.T.
07/28/2026