JordiCris
El Irreverente Sr. D. Arturo Pérez-Reverte. (Con patente de corso).
Imagen creada por IA por el autor.
Navega entre pólvora, libros y tinta
con la memoria por timón;
la experiencia y la razón
habiendo recogido historias de guerra
que le hicieron ver del hombre lo peor.
Sus personajes nunca esconden
las cicatrices del pasado y su verdad;
caminando rectos entre por sus páginas
y las sombras con mucha dignidad y lealtad.
Al contrario que Alatriste que,
“No era el hombre más honesto
ni el más piadoso, pero era un hombre valiente» …
Arturo, fue hombre valiente, es honesto,
pero se vio forzado a dejar de ser piadoso,
pues le vio la cara a la muerte
y decidió bailar con ella;
que con el hombre y sus miserias
él se hizo un par de trajes y Másteres;
y, quizá sea por eso, se volvió escéptico,
solitario, e irreverente cuando se merece.
Entre espadas, mares y libros,
late el tiempo que no se va, pero se fue;
y, que en cada página abre caminos:
que nos invitan a soñar,
que nos ayudan a ver,
que nos hacen entender
pero que él, ya no imagina,
pues los escribe con su verdad,
la de quien se nutre con la historia.
Escribe con el pulso sereno,
sin miedo a la contradicción;
porque quien mira de frente al mundo
escribe también con la pasión
que saca de lo más honesto de sus entrañas.
¡Ay, Arturo y todas sus Españas!
Vistas con ojos de águila.
La mente siempre bien afilada
y la lengua aún mucho más,
porque Arturo si es un irreverente
lo es con patente de corso nomás.
La cabeza bien amueblada
para su orgulloso sombrero
y el corazón limpio de dogmas
con la altivez de un gran torero
que el mundo se pone por montera
cuando está a más de tres millas de la costa
y el tripulante es su perro.
CRISPÍN
Mi Poesía.
Poema nº79
@JordiCris Derechos de autor reservados©