Quédate un ratito,
un ratito más en mis sueños.
Te lo ruego.
Así, mi amor,
alcanzo a darte
los besos que nunca te di,
los abrazos
que tanto guardé para ti.
Déjame recorrer
la suavidad de tus mejillas,
decirte \"te amo\"
sin que el tiempo nos interrumpa,
vivir, aunque sea un instante,
la vida que tantas veces
imaginé contigo.
Pienso tanto en ti
que el mundo
solo se detiene en mis sueños.
Y en ese mundo,
vive la versión de nosotros
que tanto deseé.
Tu amor...
tan limitado,
pero infinito
al momento de dormir.